Pasión por
cosas que no había considerado; anhelo desmedido por la belleza de las letras y
los pensamientos elegantes, la prosa agraciada y el alma sobre el papel. Junto
a este gusto repentino surge la devoción por los lugares silenciosos y los
colores de otoño. El aroma de un café y la melodía de una guitarra unen fuerzas
para capturar mis mejores momentos. - ¿Qué pasa contigo? – grita el agitado
recuerdo y le respondo desde mi quietud y en tono pasivo, - no tengo idea.
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